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15 formas de controlar los nervios en una presentación

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He hecho un montón de presentaciones y no tengo ningún problema en admitir que es difícil. Para aquellos que no han nacido con una elocuencia natural, hablar en público puede ser un mal trago.

1. Práctica.

Naturalmente, querrás ensayar tu presentación varias veces. Si bien puede ser difícil para personas con horarios rígidos, es esencial si se quiere hacer una presentación conmovedora. Si realmente quieres un gran sonido, escribe tu discurso en lugar de correr riesgos improvisando.

Trata de practicar cómo va a ser tu charla. Algunos expertos sugieren que ensayes en varias posiciones: de pie, sentado, con los brazos abiertos, mientras estás sentado en el inodoro, etc (bueno, esto último puede ser opcional). Cuanto más mezcles tu posición y puesta en escena, más cómodo te sentirás con tu discurso. También prueba de grabar tu presentación y reprodúcela para evaluar las áreas que necesitan trabajo. Escuchar grabaciones tuyas te da una pista de los malos hábitos de los que no eres consciente.

2. Transforma la energía nerviosa en entusiasmo.

Puede sonar extraño, pero a menudo me tomo una bebida energética y escucho música hip-hop en mis auriculares antes de presentar. ¿Por qué? Me bombea hacia arriba y me ayuda a dirigir mi nerviosismo en un entusiasmo centrado. Los estudios han demostrado que un discurso entusiasta puede ganar a uno que sea elocuente, y ya que no soy exactamente el Winston Churchill de los presentadores, me aseguro de que yo soy tan entusiasta y estoy tan lleno de energía como me es posible antes de salir al escenario. Por supuesto, las personas responden de manera diferente a la sobrecarga de cafeína, por lo que debes de saber cómo reacciona tu cuerpo antes de un alto consumo de estas bebidas energéticas.

3. Asiste a otras charlas.

Si vas a dar una charla que forma parte de una serie más grande, trata de asistir a algunas de las charlas anteriores de otros presentadores. Esto demuestra respeto hacia tus compañeros presentadores, mientras que también te da la oportunidad de sentir a la audiencia. ¿Cuál es el estado de ánimo de la multitud? ¿Son gente con un estado de ánimo para reírse o son un poco serios? Otro orador puede decir algo que más tarde puedes utilizar en tu propia presentación.

4. Llega temprano.

Siempre es mejor que tengas un montón de tiempo para llegar antes a tu charla. Un tiempo extra te asegura que no vas a llegar tarde (incluso si Google Maps se apaga) y te da un montón de tiempo para adaptarte al espacio de la presentación.

5. Ajústate a tu entorno.

Cuanto más ajustado a tu entrono estés, más cómodo te sentirás. Asegúrate de estar un rato en la sala donde se va a realiza tu presentación. Si es posible, practícala con el micrófono y la iluminación, asegúrate de entender el lugar y estar al tanto de cualquier distracción potencial que pueda plantear el lugar (por ejemplo, una calle ruidosa fuera).

6. Conoce y saluda.

Haz un esfuerzo para charlar con la gente antes de tu presentación. Hablar con el público te hace parecer más simpático y accesible. Realiza preguntas a los asistentes al evento y toma nota de sus respuestas. Incluso pueden darte un poco de inspiración para tejer tu charla.

7. Utiliza una visualización positiva.

Te consideres o no te consideres un maestro del Zen, sabes que un montón de estudios han demostrado la eficacia de la visualización positiva. Cuando nos imaginamos un resultado positivo en un escenario en nuestra mente, es más probable que salga a la manera que nos imaginamos.

8. Realiza respiraciones profundas.

Cuando estamos nerviosos, nuestros músculos se tensan. En lugar de ello, sigue adelante y realiza unas respiraciones profundas para llevar oxígeno a tu cerebro y relajar tu cuerpo.

9. Sonríe.

Sonreír aumenta las endorfinas que sustituyen la ansiedad con la calma y hacen que te sientas bien. Sonreír también exhibe confianza y entusiasmo a la multitud. Eso sí, no te pases, a nadie le gusta el aspecto de un payaso maniaco.

10. Haz ejercicio.

Realizar ejercicio a primera hora antes de tu presentación estimula las endorfinas, lo que te ayudará a aliviar tu ansiedad

11. Trabaja tus pausas.

Cuando estás nervioso, es fácil acelerar tu discurso y terminar hablando demasiado rápido, lo que hará que te quedes sin aliento, te pongas más nervioso, y aparezca el pánico. ¡Ahh!

No tengas miedo de ir más despacio y de utilizar pausas en tu discurso. Las pausas se ​​pueden utilizar para enfatizar ciertos puntos y ayudan a que tu charla sea más conversacional. Si sientes que estás perdiendo el control de tu ritmo, simplemente date una pausa agradable y mantén la calma.

12. Utiliza una postura que te impulse.

El lenguaje corporal puede ser otra forma que aumente tus nervios antes de la presentación. Está demostrando que cuando tu cuerpo físicamente muestra confianza, tu mente hace lo mismo. Hagas lo que hagas, no te sientas. Estar sentado es pasivo. Estar de pie o caminar un poco te ayudará. Antes de ir al escenario, utiliza tu mejor postura “Power Ranger” y mantén la cabeza alta.

13. Bebe agua.

La boca seca es resultado de la ansiedad. Se previene permaneciendo hidratado. Bebe mucha agua antes de tu charla (y no te olvides de visitar el baño antes de empezar). Ten una botella de agua a tu alcance durante la presentación en caso de que se seque tu boca mientras realizas la charla.

14. Hazte socio de Toastmasters.

Toastmaster clubs son grupos que se dedican a ayudar a sus miembros a mejorar sus habilidades para hablar en público. Los grupos se reúnen durante el almuerzo o después del trabajo para realizar turnos donde realizan conversaciones breves sobre un tema elegido.

15. No luches contra el miedo.

Acepta el miedo en lugar de tratar de luchar contra él. Si estás preguntándote si la gente se dará cuenta de tu nerviosismo, lo único que conseguirás es aumentar tu ansiedad. Recuerda, estos temores no son del todo malos. Transforma esta energía nerviosa en entusiasmo positivo.

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